Hoy se han proclamado las listas definitivas de candidatos para las próximas elecciones del 13 de abril, con una ausencia más que significativa: la del candidato a vicepresidente José Antonio Sáenz de Santamaría.

La deriva autoritaria y antidemocrática del presidente Regueiro y su camarilla está llegando a extremos nunca vistos en nuestra institución. La retirada de la candidatura de nuestro colega José Antonio, además de injusta y contraria a derecho, se ha producido de la forma más indignante que os podáis imaginar. Os describo la situación:

El Comité Electoral, formado por miembros de la Junta de Gobierno (a pesar de que todos sus componentes habían incluido en sus compromisos electorales la desvinculación de dicho Comité de la Junta) ha formulado alegaciones contra la candidatura de José Antonio, basándose en la errónea idea de que era necesario que dimitiese de su actual cargo de presidente de Delegación para poder ser candidato a un puesto en la Junta. José Antonio, por supuesto, interpuso el correspondiente recurso ante el Comité Electoral, solicitando ser admitido en las listas provisionales. El Comité no se ha molestado ni en contestar.

La reunión de la Junta de Gobierno del lunes 12 de marzo incluyó un punto del orden del día sobre las candidaturas. Había que votar la admisión o no de la candidatura José Antonio teniendo en cuenta la opinión contraria del Comité Electoral y el recurso presentado por éste. Hasta aquí todo normal, puede ser que existan discrepancias en la interpretación de las normas, y que haya que acudir a la vía contencioso-administrativa para resolverlas. Pero lo que sucedió a continuación es lo verdaderamente significativo.

En la Junta hay varios miembros que se presentan a las elecciones, adscritos además a una candidatura rival a la de José Antonio y muy próxima a Regueiro. (Iker, Pepe, Nieves, Carla, Antonio y Matilde). Seguro que pensáis que a la hora de votar se retiraron discreta y elegantemente para evitar un más que evidente conflicto de intereses. O que por estar en funciones no participaron en una toma de decisión ejecutiva como lo es esta. Pues…estáis equivocados. Todos votaron. Pero aún hay más.

La votación, por consejo del abogado de la Junta, fue secreta. Algunos miembros de la Junta se encontraban presentes en la reunión mediante teleconferencia. Y ¿Cómo podían votar en estas circunstancias? Seguro que pensáis que se abstuvieron. Pues…estáis equivocados de nuevo: se comunicaron privadamente con otros miembros de la Junta, físicamente presentes, y les dijeron cuál era el sentido de su voto para que introdujesen la papeleta en la urna en su representación.

Ya sabéis el resultado final de la votación: han echado al candidato rival sin contemplaciones. Supongo que habrá que acudir a los tribunales para que, mientras se dirime el fondo del asunto, se paralicen las elecciones. Sería la primera vez que sucediera algo parecido a esto en nuestro Colegio.

Además, existen otras irregularidades que conducen a tener que solicitar la paralización judicial de las elecciones, como el que hayan cambiado el mecanismo de la votación (incluyendo la votación electrónica y el voto rogado) sin haberlo incluido en la convocatoria y contraviniendo el propio reglamento del Colegio..