Hoy en día las cosas ya no son como antaño, en el antiguo régimen: las organizaciones civiles como los colegios profesionales se han ido transformando, al hilo de la legislación, en entidades democráticas. Tienen elecciones periódicas, estructuras administrativas con las competencias deslindadas, funcionamiento previsible y previsto en ordenamientos jurídicos homologables, etc.

Sin embargo, acabamos de descubrir un modo de funcionamiento a la antigua usanza, en el que el presidente lo hace todo y lo decide todo. Un verdadero fósil viviente ¿Sabes cuál es? Pues sí, el actual ICOG.

Ya hemos advertido aquí de los modos poco democráticos de nuestro presidente, usurpando las tareas del secretario, puenteando a la Junta en la toma de decisiones, contrataciones a dedo,… pero ahora la cosa empieza a adquirir niveles inusitados. A continuación os reproduzco el correo que nos ha llegado y que es origen del hallazgo:

Adjunto os remito la última ocurrencia de Manuel Regueiro.

 

Como sabéis, en su día y por el comportamiento anti estatutario de Manuel Regueiro, impugnamos la convocatoria y los acuerdos de la Junta de Gobierno celebrada el pasado día 16 de Enero. A posteriori, registramos (por tres veces) un escrito solicitando una certificación sobre diferentes extremos de la junta celebrada. El primer escrito se registró el 23 de Enero. A día de hoy (50 días después) no hemos recibido dicha certificación que Nieves Sanchez se niega a emitir faltando a sus deberes legales como Secretaria. Con posterioridad presentamos un RECURSO DE REPOSICION ANTE LA JUNTA DE GOBIERNO sobre el desarrollo de esta reunión del 16 de Enero. En el correo adjunto, Manuel Regueiro SIN COMPETENCIAS LEGALES PARA HACERLO (El presidente del Colegio no puede resolver un recurso planteado ante la Junta de Gobierno) emite una Resolución que denomina ACUERDO DEL PRESIDENTE por el que desestima nuestro recurso.

No hace falta entrar en muchas disquisiciones jurídicas. El presidente del Colegio asume ilegalmente las competencias que son propias de la Junta de gobierno y rechaza un recurso que iba dirigido a ésta y que pretendía estudiar y rechazar su propio comportamiento anterior. Se reúne consigo mismo y, en su misma mismidad, se absuelve de sus errores. Es una enormidad de tal calibre que analizare para vosotros con más detalle en un correo posterior.

El “acuerdo del presidente” al que se refiere el correo lo podéis leer aquí.

Sin mas comentarios…